Mostrando entradas con la etiqueta Okinawa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Okinawa. Mostrar todas las entradas

Colección Raul Ahumada

 Ficha del libro


Título: El legendario Sokon Matsumura/ Yo soy Karate /El último guerrero de Shuri /  Yoshi el guerrero de la paz

Autor:   Raul Ahumada

Publicado en : 2018/2019/2020

Páginas:  154-173 páginas

Editor: Amazon

Idioma: Español

Precio aproximado: 14 €


Enlace al libro:



Enlace al libro


 







Comentarios

Después de un tiempo sin realizar ninguna reseña hoy voy a haceros cuatro por uno. He leído bastantes libros últimamente pero la colección que os voy a presentar ha sido una buena lectura. Son libros económicos del formato típico de Amazon y de fácil lectura, mezcla el autor ficción,historia y leyenda sobre el linaje de la línea de Shuri.

Valoración y notas

- Precio : 10
- Tapas y Encuadernación: 3
- Extensión: 7
- Fotografía e ilustraciones : 1
- Estructura: 6
- Interesante : 7
- Autor: 8
- Contenido : 6
- Utilidad : 5




NOTA FINAL : 5,8
Como os comentaba estamos ante una colección hasta el momento (Enero 2021) de cuatro libros bastante económicos donde el más económico lo compré por 10 euros y el más caro por 12 euros, por el precio nadie se puede quejar, eso si, la encuadernación de Amazon es tan mediocre que a saber lo que van a durar estos libros. 
Son libros de extensión media entre 150 y 170 páginas aproximadamente, más que suficientes en mi opinión ya que no contiene ni una fotografía, ni dibujo, tan sólo texto.

La colección empieza con la historia o más bien leyenda de Sokon Matsumura, deciros que este es el mejor de los cuatro libros desde mi gusto personal, nos cuenta las diferentes leyendas que rodean a este maestro de maestros a modo de novela y es muy interesante al igual que ameno. 




El segundo volumen sigue la estela del primero y se centra en el verdadero padre del karate actual, Anko Itosu, maestro de grandes personalidades de la historia del karate moderno y precursor del karate global, es un libro también con más leyenda que historia, pero que se omiten relatos sobre este maestro con alumnos ilustres como Mabuni o Funakoshi, opino que ya que narras a modo leyenda la historia de Itosu que al menos incluyas a estas grandísimas personalidades del Karate moderno.





El tercer volumen es más histórico y es el más crudo de los tres, narra la biografía de Chibana Chosin padre del estilo Shorin Ryu, en este volumen que pese a ser entretenido, se omite grandes momentos de la vida de este maestro como fue la creación de las sociedades de karatekas de Okinawa, su relación con Miyagi y la creación de los kata Fukyu junto a Miyagi, la exhibición ante el Emperador, etc. A pesar de estas carencias el libro es muy emotivo.





El cuarto Volumen está centrado en la vida del maestro Yoshihide Shinzato que honestamente no sabía quien era antes de la lectura de su biografía. Es un maestro como tantos otros de Okinawa que tuvo que buscarse la vida lejos de su tierra en una época turbulenta, es interesante y de lectura rápida.

Resumiendo estos cuatro libros son un entretenimiento muy recomendable si te interesa las leyendas que rodean al karate, la historia de Okinawa y el autor ha hecho un bonito trabajo que se nota que le apasiona el tema, esperamos que haga más novelas pero de otras lineas de Okinawa como Naha , Tomari o las historias de las familias chinas de las que provienen katas como Haffa o Papuren.





Saludos y Feliz 2021!

Chito Ryu

Chito Ryu ,el legado de chitose tsuyoshi

Los años de después de la Primera Guerra Mundial, la llamada “guerra para acabar con todas las guerras” fueron años de cambios rápidos y globales. Comenzaron nuevas épocas en cada aspecto humano, desde el ámbito social hasta el científico. No fue menos en el campo de las artes marciales, donde Okinawa estaba lista para hacer su transición hacia el mundo moderno. Fue la época en la que el mundo vio el nacimiento del Karate tal y como lo conocemos hoy. La época de los “fundadores” de los estilos mayores que componen el arte. Se formaron en Japón los “estilos mayores” Shotokan, Shito ryu, Wado ryu y Goju ryu en las dos décadas posteriores a la Gran Guerra. Otros conocidos e influyentes sistemas como Uechi ryu , Shorin ryu, Shudokan y Shindo Jinen ryu (Ryobukai) pueden señalar su génesis en ese período. Pero junto a estos sistemas bien conocidos se desarrolló otro, la creación de uno de los verdaderos pioneros del Karate, el influyente dr. Chitose Tsuyoshi (1898 – 1984), fundador del Chito ryu Karatedo.

Primeros años
La historia del Chito ryu es esencialmente la de Chitose Tsuyoshi, nacido como Chinen Gochoku en el barrio de  Akata de la antigua capital de Okinawa, Shuri (siendo ahora Naha), hijo de Chinen Chiyoyu. El suyo era un linaje de lo más interesante en el que su padre era de hecho el hijo más joven de uno de los personajes históricos más famosos, Bushi Matsumura Sokon (1809 – 1901?). Es a Matsumura, sirviente real de tres reyes de Okinawa, a quién los practicantes de hoy de Shorin ryu / Shuri te remontan su arte. El hijo de Matsumura, Chiyoyu, se casó con una mujer de la familia Chinen y tomó el apellido de su esposa, algo habitual en la antigua Okinawa. Aunque Chiyoyu nunca fue estudiante de Karate de su padre y no estaba involucrada en las artes marciales, su hijo Gochoku comenzó a entrenar tode (la mezcla chino okinawense que es precursora del Karate moderno) en 1905con siete años bajo Aragaki Seisho, antiguo oficial del reino de Okinawa (con el grado de chikoudun peichin) y respetado experto en tode. Otra persona que tomó algunas lecciones con Aragaki fue Funakoshi Gichin (1868 – 1957), el hombre al que se le atribuye introducir el tode en Japón y ser el líder del movimiento que creó el moderno Karate que hoy conocemos. Aragaki (que murió en mayo de 1918 de acuerdo a Chitose) instruyó al joven Gochoku en el kata Seisan (versión de Aragaki) siete años antes de enseñarle Niseishi, sochin y Shihohai así como técnicas de bo. Por supuesto, en aquellos días casi todo el entrenamiento consistía en kata en contraposición a hoy día donde los básicos es lo que más se enfatiza, seguido de combate y kata.
Chinen Gochoku se fue a entrenar con auténticos “quién es quién” de los viejos maestros, cada uno impartiendo sus kata propios kata, sumando conocimientos a Gochoku y dando al joven una gran experiencia. Aunque no están claros todos los detalles, se sabe que desde la escuela primaria hasta su veintena Gochoku continuó buscando conocimiento donde quiera que podía, pasando sus años de formación escolar en compañía de ilustres karateka. Uno de sus maestros de escuela no fue otro que Gichin Funakoshi, y uno de sus compañeros su hijo Giei (aunque en algunas fuentes el compañero es Gigo, el hijo menor de Funakoshi y futuro avatar del Shotokan moderno). Un compañero más joven de escuela fue Nagamine Shoshin, fundador de la rama Matsubayashi ryu de Shorin ryu. Cuando estaba en la escuela Gochoku entrenó con Higashionna Kanryo (1853 – 1915), padre del Naha te tode. De Higashionna dice Chitose que aprendió Saifa, Sepai, Kururunfa y Rohai, si bien el aprendizaje de este kata es un misterio ya que ningún otro estudiante de Higashionna tiene este kata como parte de su currículum. En esta época, Chojun Miyagi (1888-1953) fundador del Goju ryu y Mabuni Kenwa (1889 – 1952), creador del Shito ryu, entrenaron también com Higashionna.
Juzgando a partir del moderno Chito ryu, uno de los profesores más influyentes en Gochoku fue Kyan Chotoku (1870 – 1945), un maestro de Karate que fue una leyenda en su propio tiempo. Kyan era un individuo pequeño, delgado pero fuerte y con gafas que llevó una vida vistosa, descendiente además de sirvientes de alto rango de la realeza. Se dice que de Kyan aprendió Gochoku Chinto, Bassai, Kushanku, Annanko y Gojushiho kata. De todos modos es muy posible que aprendiera alguno de estos kata de uno del más famoso estudiante de Kyan, Arakachi Ankichi, que era muy buen amigo suyo. Desafortunadamente Aragaki Ankichi (sin parentesco directo con el maestro Seisho Arakaki), maestro de Nagamine Shoshin también, murió muy joven. A pesar de esto, su maestro, Kyan, tuvo muchos estudiantes y dio lugar a un linaje de estilos Shorin ryu tales como Shobayashi Shorin ryu , Isshin ryu, Matsubayashi ryu, Shorinji ryu (okinawense), Shorinji ryu Renshinkan (Japón), Shorinji ryu Kenkokan (Japón) y otros más. Estos estilos comparten kata y técnicas comunes con el Chito ryu.
Dos grandes del Karate: Chitose Tsuyoshi junto a su mayor en Karate y amigo de toda la vida Funakoshi Gichin
El entrenamiento del joven Gochoku no acabaría aquí. Aprendió los kata Jitte, Jion y Ryusan de Hanashiro Chomo (1871 – 1945); el kata Unsu (muy diferente del que se practica en Shotokan, que se deriva del Unsu de Shito ryu) y Wanshu de Motobu Choyu (1857 – 1927), hermano mayor del alborotador Motobu Choki (1871 – 1944). Uehara sensei ha dicho también que Unsu y Wanshu no forman parte del currículum de Motobu Choyu. No parando aquí, el futuro doctor Chitose estudió armas con do expertos de Naha, Kogushiku y Maezato. Ambos eran beneficiarios de tradiciones similares que hoy se ejemplifican en el poco comun Kojo ryu Karate. De ellos aprendió sai, tonfa, eku y nunchaku. De Kanagushiku de Shuri entreno junto a Chibana Chosin, origen del moderno Shrorin ryu, “torite taihojutsu”, que parece ser una forma sistematizada de lo que se conoce más como tuite o grappling, así como técnicas de ocultación. Entrenó bojutsu con Chinen Sanda (1840 – 1922), uno de los más hábiles expertos de Kobudo, homónimo de Yamane Chinen ryu. Otro reputado maestro de bo estudiaba allí también estudiando bajo Chinen, Oshiro Chojo.
Ayudando a Funakoshi
Si todo esto parece abrumador, ten en cuenta que este es sólo el comienzo de una larga e importante carrera en el Karate. La siguiente fase nos lleva a Tokio, Japón, en 1922, donde Funakoshi Chinen Gochoku, renombrado ya Chitose Tsuyoshi se mudaron, cada uno por diferentes motivos. Era una época de exaltación del nacionalismo japonés y por razones tanto “personales como políticas” muchos okinawenses, Chitose entre ellos modificaron sus nombres para que fueran más fáciles de pronunciar y reconocer en japonés. Este cambio no llevaba consigo ninguna clase de estigma que hoy día podamos inferir. De hecho Chitose se mudó a Tokio para ir a la Universidad a estudiar medicina. Hacía ya tiempo que se había graduado de educación secundaria en Okinawa y como otros de su clase fue profesor de escuela por un tiempo. En Tokio el Karate seguiría formando parte de la vida de Chitose, incluso en la escuela de medicina. encontró tiempo para ayudar a Funakoshi en el Yotsuda dojo y en varios clubes de Karate universitarios (de Funakoshi), donde ayudó entre otros nada más y nada menos que a Ohtsuka Hironori (1892 – 1982), que más tarde fundaría el Wado ryu, y a Konishi Yasuhiro (1893 – 1983), una de las más influyentes personalidades del Karate cuyo estilo es Ryobukai (nombre original de la escuela de Kendo de Konishi). Más tarde, en la Universidad de Takushoku Chitose enseñó kata a Nakayama Masatoshi (1913 – 1987) quién se convertiría en el instructor jefe de la más exitosa organización moderna de Karate, la Japan Karate Association, o JKA.A principios de los 30 Chitose consiguió su título para ejercer la medicina. Tuvo tiempo también para acudir a uno de los más importantes encuentros de la historia del Karate. Un encuentro en 1936 de las máximas autoridades del Karate de Okinawa que se celebró en Naha, financiada por la Okinawa Shinpo Sha y organizada por Nakasone Genwa, activista político y estudiante de Toyama Kanken (1888 – 1966), fundador del Shudokan Karate. Este encuentro “ratificó” la adopción del término Karatedo como “camino de la mano vacía” en contraposición a todejutsu o “método de la mano china”. Como tal, el dr. Chitose comenzaba a jugar un importante papel en la evolución del Karate.
A pesar de todo, la guerra intervino y Chitose, miembro del Cuerpo Médico del ejército, se encontró en China donde consiguió hacerse amigo de algunos lugareños. Debido a las vicisitudes de la guera, Chitose se pudo beneficiar de la experiencia de un maestro local de gongfu. Recibió algo de entrenamiento en el arte del anciano maestro chino, pero pronto lo retornaron a Kiushu, Japón, donde vio terminar la guerra en una base local del ejército. Al concluir esta tenía el rango de comandante. Decidió entonces dedicar su vida a la enseñanza del Karate y abrió un pequeño dojo en 1946 llamado Yoseikan en la que hoy es la ciudad de Kikuchi. Ese mismo año organizó una gran demostración de Karate en Kumamoto para recaudar fondos de ayuda para Okinawa.
Nace el Chito ryu
En 1948 y en asociación con otros líderes del Karate, incluyendo a Funakoshi, Mabuni, Higa Seko y Toyama Kanken, Chitose formó la Federación de Karate de Todo Japón. Este grupo se formó para ayudar a la estandarización del sistema de grados kyu / dan y unificar los grupos mayores. El dr. Chitose se convirtió en presidente pero el grupo no duró mucho como tal. Aún a pesar de ello, Chitose y Toyama siguieron involucrados en la federación el resto de sus vidas. En esa época el dr. Chitose, originalmente médico ginecólogo de profesión, organizó sus enseñanzas en lo que el mundo conocería como Chito ryu. Contrariamente a lo que algunos dan por obvio, Chito no se deriva del nombre Chitose, sino que está formado por “chi” (mil) y “to”(del chino “tang”). De ahí Chito ryu connota un arte que tiene mil años y en última instancia deriva de la era Tang. Bajo los auspicios de la Federación de Karate de Todo Japón, Chitose comienza a construir la sede de la organización en Kumamoto, en la sureña isla japonese de Kyushu.El período de justi después de la guerra fue casi inactivo para el Karate japonés. Los Aliados habían prohibido prácticamente todas las artes marciales (aunque no estaba cerca de la total prohibición que a menudo se asume) y el pueblo japonés estaba en la primera fase de reconstrucción. De todos modos algunos grupos, como el de Chitose, se las arreglaron para continuar entrenando; en esta ápoca nacieron la Goju kai y la Japan Karate Association. De hecho, el Karate estaba a punto para su presentación al mundo. Mientras Okinawa, totalmente devastada por la guerra, necesitaría mucho más tiempo para reconstruir su legado marcial, las organizaciones japonesas liderarían la expansión internacional del Karate. Una persona que llevaría el Chito ryu Karate más allá de los mares fue Tsuruoka Masami, quién recibio el shodan (1 dan) de Chitose en 1949. Tsuruoka establecería la primera escuela de Karate comercial en Toronto, Canada, en 1959 y sería conocido como el “padre del Karate canadiense”.
Chitose acepta a un gaijin
En 1951 Chitose enseñaba en bases millitares del sur de Japón, primero en el Campo Shimizu. En 1955 se convirtió en el instructor jefe del Club de Karate de las Fuerzas de Autodefensa de Japón en en Puesto Kengun. Esto en una época en la que Japón contaba con una gran presencia del ejército americano. Una de estas unidades era la 187 Airbone Regiment Combate Team, que estaba en Japón desde después de la Guerra de Corea. Antes de que esta terminara esta unidad combatió en muchas ocasiones en el frente, pero en julio de 1953, cuando la guerra estaba terminando, la unidad fue enviada a Japón quedándose en tres lugares diferentes de Kiushu. Un joven soldado de la unidad era William J. Dometrich, quién conocía el Karate por medio de un marine que había estado en Okinawa. Dometrich comenzó su entrenamiento en Chito ryu bajo sensei Shirahama Ichiru de la ciudad de Beppu, un estudiante antiguo de Chitose. Tras entrenar duro con Shirahama Dometrich aprbó su exámen de cinturón marrón. Entonces obtuvo permiso para conocer y entrenar con el sensei de Shirahama, el dr. Chitose, en Kumamoto.Esto ocurría cuando no era muy común ver occidentales en dojo de otras artes marciales en Japón. Sólo unos pocos había ido entonces, como Walter Todd o Dan Ivan en el área de Tokio, donde los soldados tenían acceso más fácil al entrenamiento marcial. Esto implica que Dometrich fue uno de los verdaderos pioneros del Karate. En realidad, acceder a entrenar con Chitose no fue tan fácil. Dometrich se encontró no precisamente recibido con los brazos abiertos cuando pisó por primera vez el dojo de Chitose. Parece que Chitose era bastante escéptico respecto a que un occidental pudiera aguantar un arduo entrenamiento. Aunque posiblemente Chitose albergase alguna sospecha de la gran motivación del gran gaijin (“gaijin” es un término algo despectivo para extranjero). Sea como sea, Dometrich no iba a ser persuadido, y después de ir de manera obstinada una y otra vez a la isla de Kumamoto, Chitose finalmente cedió y William Dometrich entró en la historia del Karate. Dometrich entrenó allí hasta que partió de vuelta a los Estados Unidos ya como cinturón negro de Chito ryu, en 1954. Desafortunadamente, en la transición entre su actividad militar y su regreso a USA, le robaron sus certificados de cinturón negro. Todo lo que le quedaba era un certificado de cinto marrón, pero estaba firmado por Chitose, Higa Seko, Toyama Kanken y Funakoshi Gichin. Era un diploma de la Federación Japonesa de Todo Japón que aún conserva Dometrich.
A principios de los 50 el primer y único club regular establecido en territorio estadounidense estaba en Hawai bajo Thomas Morita, otro antiguo cinturón negro de Chito ryu. Aunque enseñó en diferentes lugares, Dometrich abrió su propia escuela de Chito ryu en Covington, Kentucky, en 1962, una de las primeras escuelas de Karate de los Estados Unidos. Aún reside en Covington.
Otro miembro del 187 Airbone que estudió Chito ryu en Japón después de Dometrich, Henry Slemansky, estuvo en activo en el ejército. Hank Slemansky era el tipo de persona a la que se le aplica el término “tipo duro”. De acuerdo a Bill Dometrich, Slemansky era una persona realmente brusca y dura; enseñó Karate en Fort Campbell, Kentucky durante los años 60 donde él y sus estudiantes peleaban con sus uniformes y botas. Pero esto acabó cuando Slemansky cazó a un lugarteniente con una patada circular en la cabeza y rompió la mandíbula del oficial. Slemansky fue trasladado de la base y partió para Vietnam. El impacto histórico de Hank Slemansky está en que enseñó Chito ryu Karate a Elvis Presley cuando ambos estaban emplazados en Alemania en los años 50. Fue Lemansky quién examinó a Elvis de shodan en 1960. Slemansky tuvo numerosas incursiones en combates en Vietnam y sobre él se dice que murió en acción en Vietnam o que le dió un infarto después de volver a USA como Sargento Mayor de Comandos.
Años de crecimiento
Durante estos primeros años la organización de Chitose no estuvo quieta, y creció hasta ser una de las más fuertes del sur de Japón. La fama de Chitose era grande en el mundo del Karate. En 1958 Chitose fue honrado con la concesión del judan (décimo dan). Recibió el grado de su Okinawa natal donde sus lazos fueron fuertes durante toda su vida. Chitose se convirtió en uno de los individuos de mayor grado del mundo del Karate. No solo eso, probablemente fue el primer japonés décimo dan en viajar a occidente al visitar Hawai en 1962 como invitado de la organización de Tommy Morita. En 1967 Chitose viajó a Canadá donde él y uno de sus estudiantes antiguos, Yamamoto Mamoru, dieron una demostración en el torneo de Tsuruoka Masami en Toronto. También en 1967 Chitose visitó a Dometrich en Kentucky, nombrandolo jefe instructor de Chito ryu Karate “de por vida”.
Durante la siguiente década habría muchos cambios en el Chito ryu aun cuando se expandió por el mundo. Morita y us organización hawaiana dejaron el Chito ryu a mediados de los 60 y luego Yamamoto establecería su propia organización, la Yoshukai. El estudiante americano más antiguo de Yamamoto fue Michael Foster de Florida, que sería uno de los peleadores punteros de los torneos de Karate de finales de los 60. En 1979 Tsuruoka Masami creó su propia organización de Karate, y su estudiante más antiguo, Shane Higashi, se convirtió en el líder de la Chitokai canadiense (Chito ryu Karate Association) bajo Chitose. Por supuesto con los años conforme Chito ryu crecía y se expandía surgían otras organizaciones independientes, reflejando un proceso que afectaría con el tiempo a todos los grupos de Karate y probablemente a todas las instituciones humanas. En la costa oeste de los Estados Unidos no llegó a arraigarse el Chito ryu, a pesar de que el que esto escribe recuerda haber entrenado de adolescente con algunos estudiantes de Chito ryu a mediados de los 60, cuando el estilo se enseñaba en la centro de la comunidad japonesa de Gardena, California, pequeña ciudad de la frontera suroeste de Los Ángeles. Aparte de este, había uno o dos clubes en las zonas de Los Ángeles y San Bernardino, pero desde fines de los 70 ha habido poca actividad de este estilo en la Costa Oeste. De todos modos Chito ryu se ha expandido por todo el mundo con clubes y organizaciones en casi todos los continentes.
Chitose Tsuyoshi continuó enseñando al menos hasta 1982, cuando hizo su último viaje a norteamérica y el último fuera de Japón. En 1984 el dr. Chuyoshi Chitose, antiguamente Chinen Gochoku de Okinawa, nieto de Bushi Matsumura, falleció. Su organización, ahora de ámbito internacional, quedaría en manos de su hijo Chitose Yasuhiro quien, en nombre de la tradición adoptó el nombre de su padre, Tsuyoshi, mientras Dometrich recibiría el séptimo dan directamente de Chitose en 1971, estableciendo su United States Chito ryu Karate Federation (fundada en 1967 por petición de Chitose) como una organización independiente con sus propios afiliados. De esta manera Dometrich y otros por todo el mundo en diferentes organizaciones continuan el legado del Chito ryu. Un legado consagrado en un estilo de artes marciales creado por un doctor en medicina que usó su conocimiento en fisiología humana para establecer un currículum que beneficiaría a todo el ser de las personas.
El estilo
Estructuralmente Chito ryu es un estilo de Karate de Okinawa “refinado” que toma elementos tanto de Naha te (proto estilo que sería después Goju ryu entre otros), que enfatiza una respiración centrada y fuerte, técnicas circulares y un contacto con China más reciente, como de Shorin ryu (desarrollo de Shuri te y Tomari te). Muchos de los kata de los kata y técnicas de Chito ryu pueden verse en última instancia como pertenecientes a la línea de Karate de Kyan Chotoku. Otras técnicas son claramente del propio Chitose y concibió su estilo con la ventaja de su conocimiento de anatomía y fisiología humana. Está caracterizado por movimientos rápidos y ligeros y, como la mayoría de estilos japoneses en general hace mucho énfasis en las técnicas básicas y en una fuerte base en el trabajo de la posición. La posición fundamental es la seisan. Más corta que la zenkutsu dachi habitual de Japón o de Okinawa y con el pie adelantado un poco hacia adentro, la posición seisan toma su nombre de un antiguo kata que solo se usa esa posición.
Chitose, conocido en el Japón de la preguerra como uno de los mayores expertos en kata, sólo cogió un número de estas de su largo repertorio para que formara el núcleo de su estilo: Shihohai, Niseisi sho, Rohai, Seisan, Bassai, Chinto, Tenshin, Sochin, Kusanku, Sanseiru, Ryusan y Sanchin (es como una combinación de Sanchin y Tensho). Ciertamente sabía más kata, y algunos de sus antiguos alumnos aprendieron y enseñaron otros kata de manera no oficial, pero los mencionados kata continúan siendo la base del Chito ryu tal y como dejó establecido Chitose. Algunas de estas formas son únicas y no existen en otros estilos, como Ryusan o Shihohai. De acuerdo a Chitose, Shihohai, que se la enseñó Arakaki Seisho, fue un kata de demostración ritual de la corte real de Okinawa que se ejecutaba en funciones ceremoniales especiales. Los movimientos hacen que el practicante mire a las cuatro direcciones cardinales en una rápida sucesión. El kata Ryusan tiene técnicas únicas que imitan la idea de un dragón escalando una montaña o “en el cielo”. Estos y otros kata unen Chito ryu a su pasado okinawense y lo distinguen como la mezcla de ideas antiguas y originales que en realidad es. Aparte de kata okinawenses y japonesas Chitose también sabía y hacía la que llamaba “Kung Fu no kata”, un kata inusual guardada en su familia y diferente de cualquier otro kara de Chito ryu. De origen chino, obviamente, todos los movimientos son con las manos abiertas, muy suave y circular en su ritmo.
Chitose fue también maestro de armas (Kobudo). Conoció bien al maestro más famoso de Kobudo de Okinawa, Taira Shinken (1902 – 1970) y tuvo relación con muchos otros maestros de Kobudo. A pesar de esto, los practicantes de Chito ryu son conocidos principalmente por practicar una versión única del kata Sakugawa no kon de bo, que Chitose enseñaba. Fue una de las muchas cosas enseñadas por Chitose, cuya vida abarcó toda la era del desarrollo de los estilos de Karate moderno y debería de ser recordado como uno de los principales fundadores del arte.
por John Sells, Bugeisha Magazine

Toon Ryu el estilo perdido de Naha

Dicen que en Okinawa hay más de 150 estilos diferentes de Karate, eso es principalmente debido al hecho de que la moda de crear asociaciones y poner etiquetas a todo se popularizó en Okinawa cuando se dieron cuenta de que el Karate es un negocio lucrativo.
Si esos 150 estilos los reducimos a las tres vertientes clásicas que casi todo Karateka ha escuchado, como son Naha-te,Shuri-te y Tomari-te, nos damos cuenta al indagar en estas tres ramas, que los maestros y alumnos antiguos no eran muy fieles a la idea de entrenar con un solo maestro. Era bastante habitual entrenar con varios maestros a lo largo de la vida de un karateka, factor que hoy en día alguna gente considera como traición absoluta a su gimnasio, estilo o asociación o a quien quiera que le afecte económica o socialmente el asunto de que un alumno estudie con varias personas.
Hoy por hoy un karateka que no pertenezca a una asociación concreta, que entrene en varios estilos, que estudie por su cuenta o que no lleve el escudo de turno en su karategi, es visto como una especie de ronin moderno o alguien que no tiene las ideas muy claras.

El estilo o rama que vemos hoy es el Toon Ryu, estilo de karate de Okinawa que tiene muy poco reconocimiento ya que su maestro no lo publicitó como hizo su compañero Chojun Miyagi. Este maestro en cuestión es Kyoda Juhatsu.

Kyoda nació el 5 de diciembre de 1887 . Aunque Kyoda tuvo varios instructores, se reconoce a Higaonna Kanryo como su principal maestro. Fue Higaonna quien tuvo un mayor impacto sobre él, aunque también fue alumno de Kentsu Yabu de quien aprendió el kata Jion, y de Go Genki con el que estudió diferentes formas de Grulla Blanca como fue el kata Nepai.

Juhatsu Kyoda ingresó al dojo de Higaonna Kanryo en 1902 y continuó estudiando con él hasta la muerte de Kanryo en 1915. Un mes después de que comenzara Kyoda, Miyagi Chojun  comenzó a entrenar. En 1908, Kenwa Mabuni (fundador de Shito-ryu) también se unió al dojo de Higaonna Kanryo.
Resultado de imagen de Kyoda Juhatsu



Resultado de imagen de Kyoda Juhatsu
Kyoda también estudió con Arakaki Seisho y Kojo Taite. Al igual que Miyagi, recibió una licencia de enseñanza de la Dai Nippon Butoku Kai en 1934 y fue nombrado instructor principal de la sucursal de Okinawa de Dai Nippon Butoku Kai.
Imagen relacionada
Kyoda participó en la famosa reunión de 1936 de maestros de karate de Okinawa ,reunidos para intentar formalizar y comprender en qué se había convertido el karate a medida que adquiría fama en el Japón continental.

Al comienzo de la reunión, Kyoda Juhatsu dijo que se oponía a tomar una decisión formal en la reunión, ya que "la mayoría de los habitantes de Okinawa todavía usan la palabra 'Mano de China' para el karate.  La reunión marcó un hito en la historia del Karate . De singular importancia es que el nombre Okinawan Goju-Ryu karate y otros estilos ryu se registraron en la Dai Nippon Butoku Kai, y condujeron al rápido desarrollo y difusión del Karate en todo Japón, y en todo el mundo, un objetivo fundamental de la reunión.

Después de la muerte de Higaonna, Juhatsu viajó a la parte continental de Japón y abrió un dojo en la prefectura de Oita, donde finalmente se estableció y enseñó su propio estilo de Okinawa To'on Ryu karate-do.

Kyoda dedicó más de un decenio de su vida a aprender Karate-Do de Higaonna. Por lealtad de Kyoda a su maestro, este bautizó con su nombre el estilo Toon-Ryu (To-on es de hecho otra trascripción del nombre de Higaonna : To=Higa  y On=onna, literalmente pues “estilo de Higaonna”).

Después de que el Maestro Miyagi falleció, Yagi que fue alumno de Miyagi, fue a la Prefectura de Oita acompañado por  Toguchi para visitar al Maestro Juhatsu Kyoda, que era un año de mayor que Chojun Miyagi. El Maestro Yagi había oído del Maestro Miyagi que mientras él estaba ausente debido al servicio militar, el Maestro Kyoda aprendió el kata Sanseru con su Maestro común, Higaonna. Por ello y con ese pensamiento, Yagi al parecer le pidió al Maestro  Kyoda que corrigiera su kata Sanseru y una vez lo ejecutó delante suyo, Kyoda dijo que no estaba mal.


Yagi en una entrevista, indica que hablaron de muchas cosas diferentes entre ellas del fallecimiento del Maestro Miyagi. Sin embargo desde el fallecimiento de Chojun Miyagi,  el Maestro Kyoda pasó a ser el estudiante más antiguo de Kanryo Higaonna y, por lo tanto, el Maestro Yagi dice que le pidió al Maestro Kyoda que fuera el Presidente de la Asociación Goju-Ryu para su futuro desarrollo y progreso. El Maestro Kyoda le respondió diciendo, “Usted no preguntó nada sobre los kata del Maestro Higaonna. No creo que el nombre “Goju-Ryu” sea particularmente apropiado, y además no soy discípulo de Chojun Miyagi … “. Después de un tiempo el Maestro Kyoda le dijo: “Incluso después de debatirlo, dudo que usted considere la posibilidad de cambiar el nombre de” Goju – Ryu “, sin embargo si usted está de acuerdo con añadir” Toon ” por delante del nombre siendo ” Toon Goju – Ryu “, con el fin de preservar el nombre del Maestro Higaonna, yo consideraría su solicitud.”

Cuando el Maestro Yagi regresó a Okinawa consultó con el consejo de administración que ponderó la posibilidad de cambiar el nombre de Goju-Ryu, sin embargo el “Toon Goju-Ryu” nunca salió a la luz.

Juhatsu Kyoda falleció el 31 de agosto de 1968 (Showa 43) a la edad de 81.

El Maestro Kyoda tuvo varios alumnos y su tradición es difundida por Juko Kyoda, su hijo, Choko Iraha, Kanzaki Shigekazu y Katsumi Murakami. El actual director de Toon-Ryu es Kanzaki Shigekazu, quien es su sucesor oficial y que enseña todavía en la ciudad de Beppu en la metrópolis japonesa.


Los kata del estilo son las siguientes :


– De Kanryo Higaonna : Sanchin (realizado con las manos abiertas), Seisan, Sanseru, Pechurin (Suparimpei)
– De Kentsu Yabu : Jion
– Katas chinos : Nepai, Rokkishu (recompuesta por el propio Kyoda)

Es interesante ver que entre los kata procedentes de Higaonna, se encuentran los mismos kata que también forman el núcleo de base sobre el que se basa el estilo Uechi–Ryu, lo que hace suponer que los mismos son los que constituyeron el corazón del Naha-Te. Los otros kata del actual Goju-Ryu fueron incluidas por Chojun Miyagi, del mismo modo que los otros kata que se incluyeron en el estilo Uechi-Ryu más tarde.

Sobre el kata Rokkishu, Higa Seko, alumno directo de Higaonna, y después de Miyagi decía  que a partir de 1936, Rokkishu tomó el nombre de Tensho. Según se dice Miyagi estuvo también muy interesado por un kata similar : Chukon. Kyoda fue el único alumno de Higaonna Kanryo que aprendió todos los kata. Posiblemente y por tanto, la versión de Sanseru que él transmitió a Shigekazu Kanzaki es la de Higaonna Kanyu, un pariente de Kanryo. Kyoda conocía tres versiones de Sanseru. El Toon-Ryu fue y es aún hoy día enseñado en el seno de la Jieitai, la fuerza de autodéfensa del  Japón.
Las aplicaciones de los kata son de una sencillez y eficacia que hace recordar a “actuales” y realistas sistemas de autodefensa mucho más  fluidos, circulares. Al parecer  los kata de Toon-Ryu tienen cierto  “sabor a chino”.



Asociaciones de Karate, un lastre de difícil solución.

¿Haces karate?
-Si
¿Qué estilo de karate practicas?
-Shito Ryu
Ohh que bien, de qué rama,¿Shito kai, Inoue Ha, Hayashi Ha?

Este tipo de convrsación es habitual hoy en día, las etiquetas gustan mucho y no basta con hacer karate, estudiarlo y dedicarle muchas horas de entrenamiento. Parece importante el ponerle una etiueta a lo que haces para camuflar deficiencias bajo un emblema o el nombre de un super maestro japonés, inglés, español o de donde sea.


En este artículo no voy a hablaros de la historia de las asociaciones en profundidad , aunque mencionaré que posiblemente la primera asociacón que se creó fue la Japan Karate Association para diferenciarse de la Shoto Kai. 
Todo empieza cuando el karate se vuelve popular en Japón ,o eso dicen ya que me da la impresión de que el karate no es ni ha sido demasiado popular en Japón si lo comparamos con otras actividades. Una vez empiezan los primeros centros a abrirse promovidos por maestros de Okinawa como Mabuni,Miyagi , Motobu o Funakoshi, sus alumnos empiezan a tomar el legado de estos maestros ya ancianos. Como en toda familia, empiezan las disputas entre alumnos, todos quieren ser el sucesor, el maestro se muere sin dejar sucesor, y ahí empieza el caos. 
Cada alumno con ganas abre su escuela, crea su emblema y nombre, se auto proclama heredero de la tradición y busca fieles seguidores. La historia se repite en Okinawa copiando el modelo japonés, y las asociaciones se empiezan a multiplicar. Si tenemos en cuenta que hay unos 30 estilos de karate y le sumamos unas cuantas asociaciones por estilo, imaginaros la cifra.
Las asociaciones de karate básicamente se forman de esa manera, una vez se crean en Japón, Okinawa, España o donde sea, se buscan fieles seguidores internacionales, seguidores con la ambición de ser cabezas de esa organización en sus respectivos paises, de ser la mano derecha del gran Soke japonés, de ser el que se hace la foto con los viejos maestros.

A su vez, las asociaciones se dedican a dar cursos internacionales para satisfacer la demanda de diplomas, fotos y palmadas en los hombros una vez al año, dos veces al año, o las que hagan falta , ya que es un negocio redondo. Ofrecemos hermandad, risas, fotos de recuerdo, diplomas de danes, exámenes donde todo el mundo aprueba, sayonaras parties, y todo bajo un manto de ilegalidad fiscal ya que nadie parece declarar las buenas cantidades de dinero que se mueven entre paises.

Resultado de imagen de gasshuku

Es un negocio bastante lucrativo y un buen plan de jubilación para viejos maestros, es una simbíosis donde el maestro japonés necesita de occidentales para que su asociación sea visible, y donde los occidentales necesitan sentirse cerca de Japón para que sus diplomas ganen prestigio.

RESULTADO DE Imagen de Miyagi estudiantes

Resultado de imagen de miyagi students


Es muy fácil ver como la gente salta de asociación en asociación por intereses. Algunos ejemplos son en el estilo Goju Ryu cuando Miyagi murió , Yagi,Miyazato,Yamaguchi,Toguchi, Higa, etc ., crearon sus propias ramas del Goju Ryu, y a su vez sub-ramas como en el caso de Miyazato, que fundó el dojo Jundokan y de ahí surgió Morio Higaonna con su asociación el cual llegó a alterar la documentación histórica para dar credibilidad a su asociación, que a su vez se separó dando lugar a la OGKK de Iha Koshin y otros maestros bajo la foto de Miyazato.

Resultado de imagen de photo with higaonnaResultado de imagen de foto con Higaonna

En el caso del Shotokan más de lo mismo, al principio eran o de la Shoto kai o de la JKA, la mayoría de los occidentales pertenecían orgullosos a la JKA, luego sus alumnos más ilustres se dispersan y ven el negocio de crear sus propias asociaciones, como fueron Enoeda,Kase,Kanazawa,Nishiyama, etc, cada uno su logotipo, cada uno sus propios beneficios, y es que al final todo esto de las asociaciones es un tema económico y de intereses.
Imagen relacionada
Resultado de imagen de jka masters

Resultado de imagen de jka masters

Resultado de imagen de gasshuku

Actualmente las asociaciones parecen en ocasiones hijuelos de la Yakuza, si, las similitudes son asombrosas pero ese es otro tema. La realidad es que está muy bien sentirse arropado por una multitud, que te den danes como el que da un ticket al módico precio de 200..300€ , está muy bien llevar un emblema en el karategi que te hace sentir parte de algo grande, pero al fin y al cabo nada de eso es necesario para practcar y entrenar. La realidad es que  esos diplomas no sirven para nada oficial salvo dentro de esa asociación, ya que no son oficiales, las únicas titulaciones oficiales que hay son las que emiten las federaciones nacionales e internacionales bajo la supervisión de los diferentes ministerios de deportes.

Karate es algo más allá de los estilos y emblemas, y eso lo sabía gente como Miyazato, Funakoshi, Mabuni y muchos más ya que se pronuncian al respecto en sus libros y entrevistas, pero creo que no imaginaban la cantidad de gente que acabaría practicando con un karategi a nivel mundial.

Saludos

Los primeros libros de Karate

Los primeros libros de Karate

Antes de este siglo casi nada se escribía sobre Karate. En 1905 Chomo Hanashiro escribió algunas notas sobre “Karate kumite”, y en 1908 Ankoh Itosu expuso sus 10 preceptos en un par de páginas, pero ninguno de estos textos cortos estaba pensado para ser publicado para el público en general. No fue hasta que el Karate fue introducido en Japón cuando empezaron a aparecer los primeros libros de Karate.
El primer libro fue “Ryukyu Kempo Tode” en 1922. (“Tode” era la pronunciación de los caracteres de “mano china”, el antiguo nombre del Karate). Fue escrito por el karate-ka okinawense y ex-profesor de escuela Gichin Funakoshi, quien se acababa de establecer en Japón unos cuantos meses antes. Funakoshi, de 53 años, había tomado la decisión de permanecer en Japón para enseñar “el noble arte del Karate”, y en ese estallido inicial de entusiasmo, trabajó duro para componer este pequeño libro de sólo algo más de 300 páginas. Como él explicó posteriormente en “Karate-do. Mi camino” (Karate-do, My Way of Life/Karate-do Ichiro), el libro estaba dividido en cinco partes principales: Lo que es el Karate; El valor del Karate; El entrenamiento y la enseñanza de Karate; La organización del Karate; y Fundamentos y Kata. La parte principal del libro (páginas 63-272) era la descripción de los katas (formas), y aparte de un par de páginas sobre entrenamiento con makiwara (poste de golpeo) y la ilustración de ocho proyecciones simples, esto formaba todo el contenido técnico del libro. El Karate era todavía un arte abrumadoramente basado en kata.
Hay algunos aspectos interesantes de este libro. Por ejemplo, el número y calidad de los prefacios son inusualmente impresionantes para un profesor de escuela okinawense que llevaba en Japóntan sólo unos pocos meses. El Marqués Hisamasa, anterior gobernador de Okinawa, el Almirante Yashiro, el Vicealmirante Ogasawara, el Conde Shimpei Goto el Teniente-General Oka, el Almirante Kanna, el profesor Higaonna, y Bakumonto Sueyoshi del Okinawan Times, todos ellos dedicaron tiempo a escribir un par de páginas para Funakoshi. Ya desde el principio había atraído el apoyo de personas destacadas, para gran beneficio del Karate, contrarrestando, aunque en pequeña medida, el prejuicio japonés contra las personas de Okinawa y su cultura. El libro también contenía la primera historia escrita del Karate – incluso entonces sus orígenes eran oscuros – y por supuesto su contenido técnico es ahora en sí mismo de importancia histórica. Éste, no obstante, se ve mejor en el segundo libro de Funakoshi, “Rentan Goshin Tode-jutsu” (1925).
La razón es: fotografías. “Ryukyu Kempo Tode” estaba ilustrado con dibujos de un artista bien conocido, Hoan Kosugi. Pero Kosugi, incluso si era entonces alumno de Funakoshi, sólo podía tener una experiencia muy limitada en Karate, y sus simples dibujos no podían expresar realmente las cualidades físicas del arte. En el libro de 1925, Funakoshi posó para todas las fotografías, y eso nos da una imagen muy clara de su arte en aquel momento. Como he escrito anteriormente (FAI Nº60), de los libros de Funakoshi ese es mi favorito. Se aprecia que el fundador del KarateShotokan no estaba practicando Shotokan él mismo en ese momento. Su estilo era lo que ahora llamaríamos una versión de Shorin-Ryu okinawense; y aunque de ningún modo se acerca al nivel de refinamiento de los expertos actuales, sus katas tienen una apariencia bastante buena y él parece cómodo con su técnica.
“Rentan Goshin Tode-jutsu” era una versión revisada de “Ryukyu Kempo Tode”, y el contenido técnico era exactamente el mismo: una breve descripción del makiwara y alunas proyecciones variadas, y después descripciones completas de los 15 katas. Dos de los pilares del Karate moderno – kihon (fundamentos) y kumite (combate) – estaban ausentes, y de hecho éstos estaban sólo en su infancia en Japón. No era realmente evidente en estos libros una estructura de entrenamiento, y es interesante que fue el “Heian Nidan” (entonces “Pinan Shodan”) el que se puso primero, y se mostró completo, en ambos libros. Debió ser en algún momento posterior a 1925 cuandoFunakoshi decidió que “Pinan Nidan” era, de hecho, el kata más básico y empezó a enseñarlo primero. Así “Pinan Nidan” se convirtió en “Heian Shodan” – que más tarde sirvió como modelo para los más básicos incluso “Taikyoku”.
“Karate-do Kyohan”, que por lo general se considera el trabajo maestro de Funakoshi, salió en 1935, y aquí podemos empezar a ver el estilo Shotokan emergiendo entonces – aunque no demasiado, porque Gichin Funakoshi posaba de nuevo para los katas y a la edad de 65, él mismo no había absorbido demasiado del nuevo estilo. Habría sido mejor demostrado por generación más joven, como su hijo Yoshitaka, o Shigeru Egami. Funakoshi, sin embargo, era una especie de punto intermedio entre ellos y el viejo Karate de Okinawa, y “Karate-do Kyohan” es un gran avance sobre sus libros previos. La principal diferencia es la adición de 86 páginas de kumite y técnicas de defensa personal, incluyendo defensas contra: cuchillo, espada y palo, y desde una posición de sentado. Este énfasis en la aplicación práctica de las técnicas de Karate, en lugar de sólo la simple repetición del kata, mostraba la influencia de las ideas japonesas del budo (“camino” marcial) a lo largo del periodo desde la llegada de Funakoshi.
Durante los años de la guerra, Funakoshi escribió “Karate-do Nyumon”, y aunque fue traducido al inglés en 1988 y publicado con nuevas ilustraciones, yo nunca he visto el original. (Si alguien de ahí afuera tiene una copia, que por favor me escriba a c/o FAI).
El libro final de Funakoshi fue la segunda edición de “Karate-do Kyohan”. Su fecha de publicación aparece como Showa 33, o 1958, así que debió salir poco después de su muerte en 1957. No podemos estar seguros de hasta qué punto Funakoshi estuvo involucrado en su preparación, ya que habría tenido casi 90 años de edad, pero sí que escribió un prólogo, y algo que se transmite es su estado deprimido por el estado del Karate de la posguerra. No es fácil discernir por qué, pero sus valores se habían desarrollado en otra época y en ese momento no se sentía en consonancia con el mundo moderno.
¿Se había deteriorado realmente el Karate? Desde la perspectiva de hoy es difícil ver cómo. Quizá en términos de “espíritu” algo se había perdido, y al Karate le costó unos cuantos años recuperarse tras la devastación de la guerra, pero no parece haber una caída significativa en el nivel técnico.Shigeru Egami fue el modelo para la edición de 1958 del “Kyohan” y su técnica parece buena, casi por completo el Shotokan que tenemos hoy.
Se habían algunos cambios realizado desde la primera edición. Se añadieron los katas “Taikyoku” y “Ten-no-kata” y las secciones sobre técnicas de defensa personal fueron eliminadas. Había unas cuantas páginas sobre ippon-kumite (combate a un punto) y aquí podemos ver un cambio definitivo en el énfasis, con el uso de los pies como armas principales, y algunas patadas lanzadas a nivel jodan (alto). La transformación desde el “Tode” okinawense original de Funakoshi de 1922 alKarate Shotokan se había realizado.
Los libros de Funakoshi son únicos al permitirnos ver este proceso de desarrollo. Esto no es así para un profesor como Choki Motobu, por ejemplo, cuyo Karate nunca alcanzó la popularidad delShotokan de Funakoshi. Cuando Motobu murió no dejó un estilo organizado tras de sí y por ello elKarate mostrado en sus libros estaba probablemente en el punto final de su desarrollo. Al menos, se había probado adecuado para él, y en ese sentido no necesitaba llevarse más lejos.
Se dijo – nada menos que Gichin Funakoshi – que Choki Motobu era analfabeto. No obstante, de alguna manera compuso dos libros, e incluso si tuvo que dictar el material a algún alumno, el sentimiento y técnicas de los libros parecen completamente suyos.
Los dos libros eran “Okinawan Kempo Tode-jutsu. Kumite-hen” (1926) y “Watashi-no Tode-jutsu” (1932), ambos volúmenes bastante pequeños con 58 y 100 páginas respectivamente.
En aquella época la práctica de Karate se concentraba en kata. En contraposición el estudio de aplicar las técnicas contra un oponente en un combate (kumite) había sido descuidado. Como apuntó Kenwa Mabuni, “Un joven se enseñó a sí mismo a pelear de manera independiente – no tuvo sensei para ello“. Así que Choki Motobu era inusual entre los profesores de Karate al concentrarse en los métodos de kumite. La mayoría de ellos eran de su cosecha, y tenía mucha experiencia en peleas para darles una base realista. Si comparamos los libros de Motobu con, digamos, la segunda edición de “Karate-do Kyohan” donde los ataques se realizaban desde larga distancia, Motobu parece operar desde mucho más cerca. Sus técnicas son simples y efectivas, utilizando el puño, codo, rodilla, y patadas bajas contra los puntos débiles del oponente. “Okinawa Kempo Tode Kumite-hen” no incluía ningún kata, pero en “Watashi-no Tode-jutsu” Motobudemostraba “Naihanchi”, realmente el único kata que parecía practicar. (Aunque puede que conociese otros).
Los libros de Choki Motobu no son muy conocidos, pero aclaran algunas cuestiones sobre suKarate. Por ejemplo, se ha sugerido que enseñó varias técnicas de Tui-te, el sistema de manipulación de las articulaciones y luxaciones que recientemente se ha puesto de moda. Esta especulación no está respaldada por los libros; de hecho Motobu no muestra ni una técnica de luxación. Siempre golpea, y eso parece adecuado considerando sus antecedentes de peleas en los barrios “conflictivos” de Okinawa, donde la experiencia le habría enseñado los beneficios de lo directo y simple.
Los otros pioneros del Karate japonés, Kenwa Mabuni (Shito-Ryu) y Chojun Miyagi (Goju-Ryu), también escribieron algo sobre el arte. Mabuni fue el más prolífico y escribió “Kempo Karate-do. Sepai-no-Kenkyu” (1934) y “Goshin Kempo Karate-do Nyumon” (con Genwa Nakasone, 1938). “Sepai-no-Kenkyu”, como su nombre implica, era un estudio del kata “Sepai”. Mabuni demostraba el kata él mismo y después mostraba sus aplicaciones con Yasuhiro Konishi. Este fue probablemente el primer libro en analizar kata de esta manera, y también contenía la primera publicación del intrigante antiguo manuscrito “Bubishi”. Chojun Miyagi no dejó demasiado en papel, pero en 1934 escribió su bien conocido ensayo “Karate-do Gaisetsu”.
Todos los libros mencionados anteriormente fueron escritos por profesores de Okinawa que habían venido a Japón. Los karatekas japoneses estaban todavía aprendiendo el arte y pocos tenían la experiencia para componer un libro. Una excepción era Nisaburo Miki quien, junto con Mizuho Takada, escribió “Kempo Gaisetsu” en 1930. Miki se había unido al Club de Karate de la Universidad de Tokyo en 1928, y un alrededor de año más tarde había realizado el viaje a Okinawaque resultó en “Kempo Gaisetsu”.
Miki estuvo en Okinawa durante sólo dos o tres meses (?) pero pudo visitar a algunos de los más altos expertos de Karate, y realizó un buen trabajo, trayendo de vuelta varios katas que entonces se practicaban poco en Japón (si es que se practicaban); katas como “Passai-Sho”, “Chinte” y “Gojushiho”. Éstos fueron incluidos en su libro, como también otras variantes como “Yabu-no-Gojushiho” (el Gojushiho del Maestro Kentsu Yabu), “Kyan-no-Passai” (el Passai del MaestroChotoku Kyan), y “Oshiro-no-Seisan” (el Seisan del Maestro Oshiro). Esto es bastante importante ya que el libro de Miki y Takada es la única documentación contemporánea que tenemos de estoskatas. También estaban incluidas tres formas de bo (palo) – el primer tratado impreso de kobudo(armas) de Okinawa – y una descripción de los varios elementos de equipo de entrenamiento que se utilizaban entonces.
La única crítica que podría lanzarse contra “Kempo Gaisetsu” – como en el “Ryukyu Kempo Tode” de Gichin Funakoshi – es que se utilizan dibujos en lugar de fotografías, y en ocasiones sólo hay unos pocos para cada kata.
En mi opinión, el mejor de todos los libros anteriores a la guerra fue el “Karate-do Taikan” de Genwa Nakasone, publicado en 1938. Este punto de vista lo comparten dos de los principales historiadores de Karate de hoy: Shingo Ohgami lo describe como “legendario”, y para Pat McCarthy es “el libro de la época”. También tiene valor como rareza ya que Ohgami Sensei cree que la tirada de la edición original fue de sólo de 100 a 200 copias. Esto pone el libro más allá del alcance de la mayoría de entusiastas, pero afortunadamente en 1992 se publicó una reimpresión facsímil y este maravilloso libro se hizo más disponible en general.
“Karate-do Taikan” fue compuesto por Nakasone quien, aunque no era un experto de Karate él mismo, estaba ansioso por preservar la cultura okinawense y tenía la suficiente influencia como para juntar a varios elevados karatekas para el libro. Los sensei (profesores) y sus contribuciones fueron:
  • Chomo Hanashiro (1869-1945): Kata “Jion”.
  • Shinpan Shiroma (1889-1954): Técnicas de ataque y defensa de Karate.
  • Kenwa Mabuni (1889-1952): Kata “Aragaki Sochin”.
  • Chosin Chibana (1885-1969): Kata “Matsumura Passai”.
  • Hironori Ohtsuka (1892-1982): Defensas de cuchillo.
  • Shinken Taira (1897-1970): El bo (palo).
En cada caso las detalladas descripciones estaban ilustradas por dibujos, pero también había una extensa sección fotográfica que mostraba pasajes de los katas. Junto con ilustraciones de los manuscritos de los “Diez Preceptos” de Itosu, y el “Karate Kumite” de Hanashiro, hacían de “Karate-do Taikan” un trabajo de gran importancia histórica. Es un libro precioso.
Nada de esta calidad sería publicado por muchos años, y durante los años 1940s y principios de los 1950s, salieron pocos libros. Primero hubo una guerra, y después de eso el mundo del Karatejaponés necesitó unos cuantos años para recuperarse. Desde mediados de los años 1950s, se publicaron varios libros y aunque eran normalmente pequeños, y trabajos bastante limitados, aquellos escritos por maestros veteranos como Kanken Toyama (1888-1966) and Yasuhiro Konishi(1893-1983) contenían mucho material interesante.
Desde los 1960s los libros han venido en avalancha, en cualquier caso demasiados para cubrirlos aquí. Algunos que merece la pena mencionar son: “Ryukyu Kobudo Taikan” (1964) de Shinken Taira, el principal profesor de armas okinawenses; “Karate-do” en dos libros (katas y kihon kumite) del fundador del Wado-Ryu Hironori Ohtsuka; el “Karate-do Shogi” (1977) de dos volúmenes de Hoshu Ikeda, que contiene algo de buen material histórico; “Karate-do To Ryukyu Kobudo” por Katsumi Murakami (1973); un libro de historia, “Karate-do-no-Ayumi” (1984) por Tetsuhiro Hokama; “Karate-no-Rekishi” (1987) por Tokumasu Miyagi, que incluye una excelente bibliografía de Karate; el libro de Shosin Nagamine sobre maestros del pasado “Okinawa-no-Karate Sumo Meijin Den” (1986) – y numerosos libros técnicos, muchos de los cuales están magníficamente producidos. Un buen trabajo fue el exhaustivo libro sobre kata de Ryusho Sagakami “Karate-do Kata Taikan” (1978). Éste muestra 38 katas, todos ilustrados en gran detalle, y es como una especie de misterio el por qué nunca ha sido publicado en inglés.
Otro libro que debe mencionarse es el increíble “Okinawa Karate-do: Sono Rekishi To Gihon”, de Kanei Uechi y Shigeru Takamiyagi, sacado por el grupo de Uechi-Ryu en Okinawa en 1977. Este “fantástico libro” (Shingo Ohgami), que pesa casi 11 libras (~5 kg) tiene un total de más de 1300 páginas, está compuesto en realidad de tres partes separadas. La primera, que es una explicación técnica del Uechi-Ryu, incluye al Maestro Kanei Uechi demostrando los tres katas principales delestilo. Esta sección llega hasta la página 388 y entonces, cuando la numeración de las páginas empieza de nuevo, desde la página 1 hasta la 663 está la historia del Uechi-Ryu de Shigeru Takamiyagi. Aunque mucho material nuevo se ha hecho disponible desde entonces (especialmente sobre las raíces del estilo en la Provincia de Fukien en China), Takamiyagi hizo un gran trabajo. Es una verdadera lástima que este material no haya sido traducido y publicado en inglés. La tercera parte del libro, y probablemente tan importante como las otras dos, es un directorio de profesores okinawenses y sus estilos y asociación. A propósito, esta sección ha sido asaltada por varios autores en busca de material, normalmente sin reconocimiento.
Autor: Graham Noble
Este artículo (en dos partes) apareció originalmente en Fighting Arts International(parte I Nº90, 1995, págs. 19-23; parte II Nº93, 1997, págs. 42-48)

Libro: La esencia del Goju Ryu 2

Ficha del libro

Título: La esencia del Goju Ryu Volumen 2

Autor:  Richard Barret

Publicado en : 2016

Páginas: 198 páginas

Editor:  Lulú

Idioma: Español

Precio aproximado: 18-20€




Comentarios

Este libro tuve mis dudas antes de comprarlo, son de esas ediciones que se ven por internet pero que no estás muy convencido de que por el precio que tienen esté bien. Bueno, me decidí y lo compré en la tienda Lulú, el libro tardó mucho en llegar (nada que ver con Amazon), unas 3 semanas y media. La verdad es que mosqueaba un poco esa tardanza, y cuando abres el paquete ves un libro con una foto de portada totalmente pixelada y bastante cutre. Pero eso que se dice de no juzgar un libro por su portada, en este caso acierta ya que este libro está lleno de sorpresas.


Valoración y notas
- Precio : 7
- Tapas y Encuadernación: 4
- Extensión: 7
- Fotografía e ilustraciones : 8
- Estructura: 8
- Interesante : 9
- Autor: 8
- Contenido : 8
- Utilidad : 9


NOTA FINAL : 7,5

Crítica.

A la hora de comprar este libro no tuve la suerte de leer una crítica objetiva tal y como estáis haciendo vosotros ahora mismo. Lo que se podía leer en internet, se notaba que lo escribía gente cercana al autor o al traductor y eso hace que sea una aventura comprarlo. El precio con el i.v.a y gastos de envío no es que fuera económico así que en su momento era una apuesta poco segura.
Las tapas y la portada además no acompañaban en la primera impresión, unas tapas malas y una portada horrorosa hacía que al abrir por primera vez el libro una lo mirara de reojo y con pocas esperanzas. El libro no es que sea fino, pero tiene un tamaño bastante ancho y no da la sensación de ser extenso pero una vez lo lees, te das cuenta de que la extensión es 100% la adecuada.

El interior es donde reside la buena puntuación de este libro que gustará de verdad a los practicantes de Goju Ryu más tradicional de la rama de Miyazato, contiene numerosas imágenes, estás si que están muy bien hechas, donde se explica graficamente todo lo que el texto narra, y no es poco el texto, está repleto de un contenido explicativo de gran valor. No os voy a desvelar mucho, es mejor que lo leáis vosotros mismos.


El autor es un practicante de Goju Ryu serio, más tradicional y respetuoso que lo que son muchos karatekas de Okinawa hoy en día, se ve que es un estudioso de su Goju tradicional y que sigue fielmente la rama del Jundokan de Miyazato. Creo que este libro solamente lo puede escribir un occidental apasionado por el Goju Ryu, la razón es que explica esos puntos que se tardan años de práctica en comprender, esos puntos clave que se aprenden por uno mismo y que el maestro japonés no te dirá , te guiará, ya que si no perderá su encanto, sin embargo un occidental si que te lo contará sin conocerte de nada como es el caso. 
El autor es parte de una generación de occidentales, que a la muerte de Miyazato a finales de los 90, se sintieron como un ronin, no les gustaba los nuevos rumbos y siguieron por su cuenta al margen de las asociaciones, desencantados por el giro comercial de las mismas, crearon dojos caseros al estilo de Okinawa y estudiaron con un grupo reducido de alumnos como se hacía en tiempos remotos. Parte de esta generación es Michael Clarke , polémico blogero por sus críticas directas al karate moderno , a las asociaciones con ánimo de lucro, al sistema de danes por dinero, y un largo etcétera.


Te diría honestamente, que si este libro estuviese escrito por un japonés y tuviese una encuadernación más decente, estaríamos ante un best seller del mundillo del karate por su calidad, lamentablemente no será así y seguramente pase sin pena ni gloria para el público, salvo si algún osado no se deja llevar por las primeras impresiones y decide gastar su dinero.



Saludos

.

.

.

.